
Empieza mi aventura en Ryazan. Intento familiarizarme con horarios, rutinas, sensaciones y todo lo que puedo percibir de mi nueva vida.
Las personas que me han recibido me lo están poniendo fácil y favorecen la transición de forma considerable. El cirílico inunda cada rincón de esta ciudad, haciéndose más perceptible debido a la dificultad de integración para convertirlo en un sistema inteligible.
El cambio de temperatura es evidente y pese a descartarla inicialmente, reconsidero la idea de ponerme la bufanda mañana... Bienvenido a Rusia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario